El 37 % de la niñez de hasta 17 años vive sin uno o sin ambos padres, según la encuesta de hogares de 2022. El abandono por la muerte de la madre aumentó 28.8 %, indican los datos publicados por el gobierno.
El porcentaje de niñez salvadoreña que vive sin alguno de sus padres o sin ambos llegó al nivel más alto desde que el gobierno comenzó a medir este indicador, revela el informe preliminar de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2022, publicada a finales de marzo por la nueva oficina gubernamental de estadísticas.
Según la EHPM de 2022, el 37 % de la niñez de 0 a 17 años de edad vive «en situación de abandono». Es decir, uno de cada cuatro vive sin la presencia de alguno de sus padres o sin ambos, destacó el informe preliminar de la encuesta.
Las cifras oficiales recopiladas por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA, indican que en 2022 aumentó en 1.7 puntos el porcentaje de niñez sin padres y con esto alcanzó la cifra más alta desde 2014, cuando la encuesta incorporó por primera vez esta medición. En aquel año, el 36.7 % de la niñez de 0 a 17 años vivía sin sus padres y fue hasta 2020 y 2021 que bajó levemente a 35.4 y 35.3 %, respectivamente.

La encuesta de hogares también explora las razones por las que estos niños, niñas y adolescentes se están desarrollando sin sus padres, e identifica tres categorías: abandono, migración y muerte.
En 2022, un total de 506,567 se enfrentó al abandono un incremento del 0.8 % en comparación con los 502,700 de 2021. De esa cantidad, el 78.7 % fue por el abandono del padre, equivalente a 398,776 casos, con un leve aumento del 0.06 % respecto a 2021. Además, el 13.8 % fue por el abandono de ambos padres, lo que significó 69,665 casos y un alza del 6 %; mientras el 7.5 % fue por el abandono de la madre, lo que sumó 38,126 casos, con una reducción del 0.6 %.
Los casos atribuidos a la migración totalizaron 70,019 en 2022 y bajaron 0.8 % respecto al año anterior. Esta reducción se debe a un menor éxodo de mujeres y de ambos padres. Los casos de migración de la madre bajaron casi 3 %, hasta 14,943, y la de ambos padres sumó 6,723, es decir, 16.5 % menos que el año anterior. En cambio, la migración del padre llegó a 48,353 tras un incremento del 2.63 %.
También bajaron los casos de abandono por muerte. El año pasado fueron 66,671, un descenso del 1.22 %. La muerte del padre se redujo en 5.6 % y sumó 51,604; pero los de la madre aumentó en 28.8 % y alcanzó los 11,871 casos. La muerte de ambos, en tanto, bajó en 11 % y llegó a 3,196.

Consultada al respecto, la especialista en derechos humanos Celia Medrano consideró que la EHPM no ofrece una definición clara sobre qué se debe de entender por niñez en abandono. «Del informe EHPM no podría determinarse, por ejemplo, casos de niñez y adolescencia donde el padre o madre han migrado, pero precisamente para garantizar la subsistencia de su grupo familiar, dejando a sus hijos bajo la tutela de una abuela, abuelo o tíos. Difícil que un caso así pudiese entenderse que hay abandono», valoró.
En todo caso, indicó que el porcentaje de niños, niñas y adolescentes que viven sin sus padres se ha mantenido alto. «Estamos hablando de 235,000 cada año», dijo. En ese sentido, recordó que tanto la extinta Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia como la ahora vigente Ley Crecer Juntos imponen al Estado la obligación de prevenir el abandono.
También señaló que hasta el momento no hay cifras oficiales «constatables y verificables» sobre la niñez que se encuentra en riesgo o vulnerabilidad porque alguno de sus cuidadores se encuentra privado de libertad por el régimen de excepción.
